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domingo, 4 de junio de 2017

Sabiduría

Hoy, 4 e junio de 2017, la vida me regaló una compañía bella. El maestro del maestro de teatro me pidió que lo esperara para caminar juntos hasta transmilenio. Me regaló unas bellas y sabias palabras. Dijo que hay que preguntarse triplemente. Primero me pregunto. Vuelvo y me pregunto. Y retomo esa pregunta sin respuesta para preguntarme de nuevo. A medida que me voy preguntando voy hallando la respuesta. También me dijo que no parara mi proceso con teatro. Que la manera de honrar a las y los maestros es enseñándole a otra persona lo que sabes. Además debes trabajar con las personas a sino te gusten, lo que importa es el proceso, el aprendizaje, el juego. Parece que la fortuna de un actor o actriz es explorar los límites. Se exploran en la vida, viviéndola intensamente y en la escena cuando eres otras máscaras. La actuación es el arte del mentiroso no del imitador o de la verdad. Hoy me invitaron a una cerveza y no fui porque mi mamá vino y ella casi nunca nos visita, y si llegaba con tufo seguro que iba a ser un problema. Pero otro día romperé los límites.

viernes, 2 de junio de 2017

Ilusiones

Mi hermano me ha contado historias sobre un profesor, quien los persuade para que creen su propia empresa. Dice que en esta vida todo es el sucio y cochino dinero. Que los negocios empiezan por el final. Primero se hace el negocio y después se mira cómo se resuelve o se crea el producto o se presta un servicio. ¡Primero se vende!

La clase es de principios de química, o algo así, pero el profesor dice que los químicos no se forman para ser empleados sino para buscar soluciones a los problemas de la vida. ¿Cuánto incide un profesor, las amistades, la familia o cualquier persona? Benditos sean, si nos empujan a ganar dinero, hacer lo que nos gusta y pasarla bien.

El primero de mayo de 2017, una página web ofrecía servicios para conectar personas con alguna habilidad que quisiera compartirla con adultos mayores. Revisé la página pero no me registré. Pero el miércoles, 17 de mayo de 2017, me registré pero no me contactaron. Así que me acordé que trabajé con Don Enrique. Paseábamos por al parque Santa María del Lago, charlábamos, íbamos a la universidad, le leía el periódico La Voz o escuchamos música clásica. Este trabajo me lo consiguió una amiga y lo tuve por un mes en el 2010.

Le conté la idea a mi hermano. El me dijo que hiciera la página y contratará la gente. Pero voy a empezar yo misma. Le dije que iba a hacer unos papelitos para repartirlos en los lugares de los pensionados. Le pregunté que si me acompañaba y dijo que si. Luego le conté la idea a MaE. El 19 de mayo de 2017, le conté a Caro. Y Caro me va hacer los papelitos.

Generalmente me quedo en palabras y no llego a los hechos. Aunque mi hermana dice que nunca cuente nada porque no sale, no lo puedo evitar porque soy una narradora, imprudente o boquifloja que generalmente responde más de lo que me preguntan. Creo que a veces canso a la gente y me falta aprender a escuchar.

La idea es prestar servicios como lectora y caminante. Esas son mis dos habilidades. Más la segunda que la primera. Puedo caminar dos horas continuas, a un buen paso, y alcanzar 12 kilómetros. Diariamente camino cerca de 5 kilómetros en una hora. Mientras que la lectura es una actividad esporádica de entretenimiento, la cual debo intensificar para aprender a escribir.

Tengo la ventaja que trabajé con los ancianos de mi pueblo, pero ellos eran pobres, así que aquí el cliente cambia, es un servicio para ricos. También pienso intercambiar servicios: practicar inglés por caminatas y lectura. El servicio costará 30 mil pesos la hora y se brindará de lunes a viernes de 8 a.m. - 4 p.m.

La mayoría de los ancianos les falta compañía y relacionarse con las personas, por lo cual la lectura y el ejercicio son dos actividades poderosas para la imaginación y la relajación. Vamos a ver cómo me va con esta ilusión. Hay algunos miedos, ¿cómo identificar las personas que realmente estén interesadas en este servicios? Pueden contactarme violadores o personas malas. Hay que bajar la paranoia y confiar en la vida. Pero debo tomar precauciones. Así que recibo sugerencias para determinar quién esta interesado en este servicio. ¿La idea es descabellada? No sé. Toca hacerlo y habrá una nueva historia.

Al final no he hecho nada, es solo una ilusión.

Mix

Hoy se me ha quemado la cebolla, el ajo y, luego, la carne. Hoy es el día de la comida quemada. No me había pasado eso hace rato. Debe ser que algo requiere quemarse, purificarse, redimirse o salvarse.

Fabian me trajo un libro alucinante. No sé si solo lea unas veinte páginas y él se lo lleve sin haberlo saboreado. Es sobre el aborto. Es de Kathy Acker. La solapa dice que es pos-punk. No entiendo esos términos, pero he sentido que es ácido y radical. Muy estimulante. Supongo que él ha hecho esto porque estoy leyendo El Quijote y no he avanzado mucho. Aquí va un pedacito.

"Don quijote que fue un sueño"

-Por mi parte -confesó la recepcionista-, también he vivido mi locura. Me negué a ser el tipo de mujer que supuestamente debía ser. Recorrí el mundo entero en busca de problemas. Me prostituí, probé algunas drogas (nada duro), expuse los genitales a desconocidos mientras les vaciaba los bolsillos, monté escándalos, mentí a los únicos hombres que amaba, les dije la verdad a los que no amaba, o sea que no podría amarlos nunca, follé con un hombre tras otro asegurándole a cada uno que no le era fiel a ninguno más, timé a los hombres porque, timándome a mí, ellos me habían enseñado cómo se hace. En resumen, era una zorra.

Después de subir con Kathy Acker, bajo con un poema de Idea Vilariño.

Quiero Morir

Quiero morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.

Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.

Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.

Quiero morir. No muero.

No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.

Me la he pasado viendo Torres en la cocina de televisión española. He visto Página dos. Y aquí una feminista intelectualoide: Siri Hustvedt. Escribió un libro con un título muy sugerente: La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres. Son ensayos sobre conferencias que ha dado sobre neurociencia, arte y psicoanálisis.

Y, de teatro, la he cagado hasta el fondo. Mi boca debería cerrarse. Mi imprudencia y ganas de hacer sentir como un culo a los demás se mostró con esplendor. Me burlé del maestro con mi prepotencia diciendo quién debe pasar y qué deben hacer. Menos mal él me puso a raya. Además alguien preguntó cómo habían estado las sesiones pasadas y sin pensar dije: "como siempre". El maestro y la maestra bajaron la cabeza con la sensación de que es "aburrido" el taller.

No he hecho las observaciones. Elegí el aceite de oliva, la pasta ramel y el jugo de naranja pero ellos han cambiado las materias por perfume fino y crema número cuatro. No he conseguido el perfume. No comprare un perfume para hacer un ejercicio. Y no he ido a la farmacia por la crema número cuatro. Y, por último, casi mato a una compañera en un ejercicio por desconfianza porque le sigo temiendo a la pasada de manos. Hasta mi hermano le da miedo hacer ese ejercicio conmigo. Quedan cuatro sesiones que desperdiciaré con mi desgano.

Scarface. Es una película sobre los gánsters en Chicago, durante los años veinte. Es de Howard Hawks y fue realizada en 1932. Planos generales y americanos de siluetas masculinas vestidas de sastre con sombreros de felpa. Los espacios son dormitorios, restaurantes, coches y noches de neblina. Camonte protege a Lovo. Camonte quita del camino a los que estorban a su jefe, pero logra arrebatarle el poder, la esposa y los negocios en el cartel de alcohol. Por aquellos días, se vivía la depresión del 29 en Estados Unidos y se prohibió el alcohol convirtiéndolo en un negocio fructífero para las mafias, entre ellas, la italiana. Camonte es analfabeta y su secretario no entiende los nombres de las personas que llaman a su jefe. Cada uno muere cuando el uno, logra leer y, el otro, escuchar el nombre de quien llama. "El mundo es tuyo".

Festival de Cannes. He logrado ver algunos cortometrajes en internet, por la plataforma Festival Scope. Vi Makala. Me cautivó la fotografía de una estética preciosista que contrasta con una historia triste. Un joven corta un árbol gigante. Su familia es muy pobre y una de las hijas esta enferma. Vive en el Congo, África. Viaja más de 50 kilómetros a pie con una carga de carbón en su bicicleta vieja y destartalada. La vida es demasiado dura, requiere mucho esfuerzo y trabajo.  Al final la única forma de soportarlo es con la religión. Los sueños no se cumplen y el destino es una trampa para los pobres.