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miércoles, 13 de septiembre de 2017

Afortunada

Hace más de 15 días fui al Parque Nacional. Ahora voy los domingos en la tarde. Me gusta echarme en la hierba y mirar el cielo. Relajarme. Ver un árbol y abrazarlo. Al final doy botes en el pasto. Pero perdí las llaves. Llegué a la casa, hice alguna cosa y luego mi hermano me convenció de que fuera otra vez al parque a buscar las llaves. Tan de buenas, que encontré las llaves justo en el lugar donde empezaba a rodar. Era de noche y me daba miedo, más o menos las 7 p.m. Me daba miedo porque allí mataron a Rosa Elvira Celi. Pero la vida me quiere tanto que me devolvió mis llaves. Yo pensé que no estaban porque había pasado cerca de una hora y otra persona las hubiera cogido, y no estaba segura si las había perdido allí. Pero allí esperan de nuevo por mi. ¡Qué felicidad! Quedé anonadada. Todavía no me lo creo. Recupere mis llaves.

The ground we won

Película del festival de Nueva Zelanda, del director Chris Pryor y de la productora Miriam Smith. El 2 de septiembre a las 5 p.m. vi la película en la Cinemateca Distrital. Es en blanco y negro. Es sobre los hombres de una isla de Nueva Zelanda, quienes juegan rugby. Son ganaderos y agricultores. El director y la productora estuvieron presentes en la película y contestaron las inquietudes.

El director señaló que esta película aborda los ritos masculinos. En una época del año hacen un campeonato de rugby, toman cerveza después del juego, son amistosos cuando van en el bus que los lleva al bar o a la cancha, son adolescentes, jóvenes, padres, y disfrutan de un show sexual con una trabajadora sexual.

También aparece la paternidad. Un padre cuida a sus dos hijos y esta pendiente de ellos. Los llama. Les asigna tareas. Los castiga. Los motiva con el rugby. No aparece la madre. Aparece una mujer de espaldas manejando el bus. Llama la atención que las mujeres casi no aparecen.

Se centra en las vivencias masculinas y en sus quehaceres. Los hombres cantan cuando se emborrachan, toman mucha cerveza, hacen una ceremonia cuando termina el campeonato, el boxeo aparece como una prueba de masculinidad, y el rugby los saca de la rutina y los libera de la represión y el trabajo arduo. Es bellísima estéticamente, su narración tiene cadencia. Fue una tarde maravillosa contar con la presencia del director y de esta película tan lejana.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Escritura

Adoro escribir en este blog. Cuánta falta me hace. Me hace bien encontrarme con las letras y botar todo lo que pienso en esta pizarra.